El estado de Pensilvania elige hoy entre Barack Obama y Hilary Clinton un candidato demócrata para las elecciones presidenciales.

Con un total de 158 delegados en juego, los dos candidatos saltaron al ring y se enzarzarón en otra de sus luchas verbales.

En esta ocasión la ex primera dama soltó un par de golpes bajos al senador por Illinois y es que si no consigue una victoria contundente, puede ir despidiendose de ser candidata demócrata a la Casa Blanca. Mientras, Obama confía en que las encuestas, que dan a la senadora una ventaja de entre seis y 10 puntos tengan un margen de error que le permita seguir manteniéndose como favorito para enfrentarse al republicano John MacCain en noviembre.

Además Obama no juega en territorio favorable. Con una preponderancia de voto blanco,femenino, de más edad y con menos ingresos, Pensilvania se presenta mucho más favorable para la candidatura de Hillary Clinton y sus argumentos de ser capaz de ganar en los estados grandes e importantes que son los que el partido demócrata necesita para recuperar la Casa Blanca.

Sin embargo, aun queda mucho por sudar en el ring de las primarias. Y Clinton tendrá que mejorar su revés si quiere obtener la nominación de su partido. Es en este punto donde Barck Obama le lleva ventaja. El senador marca ventaja en el numero total de estados,delegados,y voto popular acumulados hasta la fecha. Y es que según las últimas estimaciones de la agencia Associated Press, Obama tiene 1.646 delegados y Hilary Clinton 1.508. Mientras que la cifra que garantiza la nominación es de 2.025 delegados.